Tuesday, July 2, 2019

Llegó con Estilo; Salió completamente curado

Imagen de newlifenarrabi.wordpress.com

Naamán, jefe del ejército del rey de Siria, era un hombre de mucho prestigio y gozaba del favor de su rey porque, por medio de él, el SEÑOR le había dado victorias a su país. Era un soldado valiente, pero estaba enfermo de lepra. 2 En cierta ocasión los sirios, que habían salido a merodear, capturaron a una muchacha israelita y la hicieron criada de la esposa de Naamán. 3 Un día la muchacha le dijo a su ama: «Ojalá el amo fuera a ver al profeta que hay en Samaria, porque él lo sanaría de su lepra». 4 Naamán fue a contarle al rey lo que la muchacha israelita había dicho. 5 El rey de Siria le respondió:—Bien, puedes ir; yo le mandaré una carta al rey de Israel.Y así Naamán se fue, llevando treinta mil monedas de plata, seis mil monedas de oro y diez mudas de ropa. 6 La carta que le llevó al rey de Israel decía: «Cuando te llegue esta carta, verás que el portador es Naamán, uno de mis oficiales. Te lo envío para que lo sanes de su lepra». 7 Al leer la carta, el rey de Israel se rasgó las vestiduras y exclamó: «¿Y acaso soy Dios, capaz de dar vida o muerte, para que ese tipo me pida sanar a un leproso? ¡Fíjense bien que me está buscando pleito!» 8 Cuando Eliseo, hombre de Dios, se enteró de que el rey de Israel se había rasgado las vestiduras, le envió este mensaje: «¿Por qué está Su Majestad tan molesto? ¡Mándeme usted a ese hombre, para que sepa que hay profeta en Israel!» 9 Así que Naamán, con sus caballos y sus carros, fue a la casa de Eliseo y se detuvo ante la puerta. 10 Entonces Eliseo envió un mensajero a que le dijera: «Ve y zambúllete siete veces en el río Jordán; así tu piel sanará, y quedarás limpio». 11 Naamán se enfureció y se fue, quejándose: «¡Yo creí que el profeta saldría a recibirme personalmente para invocar el nombre del SEÑOR su Dios, y que con un movimiento de la mano me sanaría de la lepra! 12 ¿Acaso los ríos de Damasco, el Abaná y el Farfar, no son mejores que toda el agua de Israel? ¿Acaso no podría zambullirme en ellos y quedar limpio?» Furioso, dio media vuelta y se marchó. 13 Entonces sus criados se le acercaron para aconsejarle: «Señor, si el profeta le hubiera mandado hacer algo complicado, ¿usted no le habría hecho caso? ¡Con más razón si lo único que le dice a usted es que se zambulla, y así quedará limpio!» 14 Así que Naamán bajó al Jordán y se sumergió siete veces, según se lo había ordenado el hombre de Dios. ¡Y su piel se volvió como la de un niño, y quedó limpio! (2 Kings 5:1-14 NRSV)

La Santa Biblia es tal que al leerla vez tras vez, uno nota cosas nuevas cada vez. Esta vez al leer éste pasaje, noté que ésta historia toma lugar en un nivel alto en términos de riquezas y privilegio. Estamos hablando de las casas y palacios de reyes y generales. Y aún más interesante es saber que estos reyes y generales son de una nación enemiga. La primera persona que conozemos es Naamán, general de los ejércitos de Siria. Fueron sus ejércitos que derrotarón a Israel, incluyendo la niña esclave del hogar de Naamán. Ella era esclava del general.

La redada en el pueblo de esa niña fue lo que terminó la libertad y aun la identidad de ella. Nos damos cuenta que en ese hogar no todo esta bien, porque el general descubre que tiene lepra. Esta enfermedad podía arruinar la vida profesional, social, y política de éste general. El servía al placer del rey y hace arreglos para ir a pedir permisio de visita al profeta Eliseo de Israel. El rey de Siria está de acuerdo y prepara los regalos apropiados de un rey. La visita es realesa con realesa y no era cualquiera visita; era ocasión importante. Al llegar a Israel, se presenta al rey de Israel, quien al leer la carta del rey de Siria, se rompe la ropa en miedo porque piensa que a él se le espera sanar a éste general. Eliseo se da cuenta de esta visita y le pide al rey que envie al general Naamán a su casa, ¡Mándeme usted a ese hombre, para que sepa que hay profeta en Israel!»

Llega el general con todos sus soldados a la casa del profeta. El general espera que salga el profeta y que no sane inmediatamente. Pero el profeta solo envia mensaje que vaya al río Jordan y que se bañe siete veces. Al hacer eso recibirá su salúd. El general no recibe bien esa noticia y se prepara para irse de ahi. Los siervos le dicen: «Señor, si el profeta le hubiera mandado hacer algo complicado, ¿usted no le habría hecho caso? ¡Con más razón si lo único que le dice a usted es que se zambulla, y así quedará limpio!» Entonces se va al río y se baña siete veces y su piel es transformado como la piel de un niño joven. Recibió su milagro a traves de la obedencia.

La verdad es que Dios obra en cualquier sitio y entre todas clases de personas. Dios no favorece los victores sobre los perdedores. Naamán era el general triunfante, y el profeta Eliseo era el profeta de la nación vencida de Israel. El general recibe información de sanidad y salvación a traves de una niña esclava quien de cierto no hiba recibir nada especial por su asistencia, y ciertamente no su libertad. La lección es que Dios está en control de todo, y él hace lo que él desea, cuando él quiera. Dios tiene el poder de sanar y aun puede exigir nuestra obediencia como le pidio a Naamán que se bañara siete veces y no solo una vez. Y en vez de que el profeta saliera para agitar su mano, fue el agua del rio Jordan que limpio la piel del general.  

Nuestro Dios es el Dios de lo no esperado y del no facíl explicado. Mucho de lo que hace Dios todavia se queda como misterio de maravilla y gracia. No hubo dios en Siria que podía hacer lo que hizo nuestro Dios. Dios no conocio las diferencias entre las nacionalidades. Lo que pasó fue que una persona en necesidad fue sanado. ¿Era una persona que merecía sanidad o no? No nos toca a nosotros contestar eso. Solo lo alabamos. Ud. y yo hemos sido las personas que no merecian ningun milagro, pero como quiera, Dios nos lo dió. Hemos recibido misericordia por cosas que pensamos que jamas hariamos y aun probablemente nunca confesar. Recibimos salvación y gracia. Tenemos nuestros nombres escritos en el Libro de la Vida. Y tenemos el gozo de anticipar la vida eterna. Y nos reta compartir obedientement ésta vida con otros. Todos son invitados y esperados.

ORACION:  Amaroso Dios, gracias. Estamos asombrados y maravillados de los muchos favores que han venido de Ti para nosotros. No los podemos entender, pero sabemos que Tu solo quieres que gozemos de ellos. Ayúdanos mejor presentar Tu amor con otros. Danos Tus ojos para ver Tu presencia en todas personas. Esto oramos en Cristo Jesús, amén.

Que tengan un gran y bendicido día en el Señor es mi oración. Que vivan éste día cómo el profeta Eliseo con

Bendiciones de amor,

Eradio Valverde Si desean oir un mensaje sobre este mismo pasaje de 2 Reyes 5 hagan click aquí:   http://bit.ly/2NqrHEb 

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